Fue entonces irónicamente mi desdicha tu dicha
Encontrabas allí la esperanza donde no había
anhelabas que a la oportunidad le pusiéramos fecha.
Y allí estaba yo esperando… ¿Acaso si se daría?
Esperando a que me invitaras a lanzarme
O sólo escuchar lo que tu timidez me diría.
Un sutil beso se adelantó para decirme en un segundo
todo lo que en muchos días habías tratado de decirme
Que diferente en ese momento se tornó mi mundo.
Decías quererme, ¿será que me querías?
¿A caso era posible querer a tan extraña aparecida?
No me lo explicaba… ¡Pero ya te quería!
Era posible que me equivocara nuevamente
Eso daba vueltas en mi confundida mente
Pero riesgo lo quería correr indiscutiblemente.
Tus locuras lograban florecer en mis labios sinceras sonrisas
Tus extraños celos me platicaban de lo que yo te importaba
Tus años me hablaban de una madurez que confianza me daba.
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